El dato que generó mayor preocupación fue la cercanía del lugar con un jardín de infantes, en un contexto en el que la venta de cocaína y marihuana se había incorporado a la rutina familiar.
Los allanamientos se realizaron en febrero de 2024. Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron numerosas dosis que ya estaban preparadas para ser comercializadas. La mujer quedó detenida, mientras que su hermano, tío de la nena, logró escapar.
La confesión de la madre ante el juez
Durante la audiencia, la mujer reconoció el delito y, entre lágrimas, pidió perdón. Frente al juez, contó que estaba sola a cargo de sus dos hijos y que atravesaba una situación de violencia de género.
Según explicó, había denunciado a su expareja, quien actualmente se encuentra preso, y aseguró que las dificultades económicas la llevaron a involucrarse en la venta de drogas.
La mujer sostuvo que no lograba sostener a su familia con la venta de comida y la asignación universal por hijo. En ese contexto, comenzó a vender estupefacientes desde su casa.
La fiscalía, a cargo de Marcelo Hidalgo, había solicitado una pena de seis años de prisión, al considerar acreditada la comercialización agravada por utilizar a una menor de edad.
La defensa, en cambio, pidió una condena inferior. Finalmente, el tribunal valoró la confesión de la acusada y su pedido de disculpas y fijó la pena en cuatro años y medio.
El tío de la nena también será juzgado
La causa no terminó con la condena de la mujer. El hermano de la acusada, identificado como D. E. P., de 47 años, deberá enfrentar ahora un juicio común.
El hombre no aceptó el juicio abreviado y, por eso, su situación será analizada en otro proceso. El fiscal anticipó que solicitará para él una pena más severa.
Mientras tanto, la identidad de la madre y del tío se mantiene en reserva para preservar a la menor.